Se estima que para el año 2030 un cuarto de los combustibles empleados en el transporte provendrán de biocombustibles [Biofuels Research Advisory Council UE, 2006]. El desarrollo de los biocombustibles actuará como tractor y servirá para crear oportunidades y puestos de trabajo en sectores como el de los suministradores de biomasa, productores de biocombustibles y en el sector de la automoción.
