La Vía de la Plata es el camino que unía históricamente las ciudades de Astorga y Mérida, dos de los enclaves romanos mas importantes. Aunque se definió completamente durante durante este período, hacia el siglo II a.C, ya en la Edad del Bronce existían indicios de rutas prehistóricas que coincidían con partes del futuro trazado de la Vía de la Plata, que unía verticalmente la mitad occidental de la península. La Vía atraviesa verticalmente el territorio extremeño, desde Baños de Montemayor (Cáceres) hasta Monesterio (Badajoz), y cuyo centro del camino es la ciudad de Mérida. El camino romano, empedrado en muchos de sus tramos, está hoy en día visible y transitable en su mayor parte. Recorriéndolo encontramos numerosas construcciones, puentes y calzadas milenarias que hacen de este itinerario una incomparable exposición del pasado romano español. La Vía parte de Mérida y llega a Cáceres, ambas ciudades romanas por excelencia y patrimonio de la humanidad; sigue hasta Caparra, una de las colonias mas importantes de Lusitania. En la provincia de Badajoz cabe destacar Mérida, capital de la Comunidad Autónoma, sin olvidar hacer una visita al Parque Natural de Cornalvo, hermoso paraje natural de 10.000 hectáreas, donde habitan numerosas especies de rapaces y otros animales y una rica y variada vegetación. Mérida, capital de la provincia romana de la Lusitania, inicio del iter ab Emerita Asturicam, que con el paso del tiempo se conocería como Vía de la Plata, hasta la localidad de Los Santos de Maimona, cuna de grandes artistas como Mauricio Tinoco, Alejandro Tinoco, Manuel Santiago Morato, Ramón Fernández Moreno,etc. Hay que mencionar en este tramo sur la localidad de Zafra, declarada desde 1965 conjunto histórico- artístico de interés nacional, y la localidad de Monasterio, fin de la ruta de la Vía a su paso por Extremadura.